‚ÄúSi nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relaci√≥n con el mundo, nuestras actitudes ser√°n las del dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un l√≠mite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos √≠ntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotar√°n de modo espont√°neo estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que √©l so√Ī√≥ al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud.¬Ľ

Te Ata Fisher ‚ÄĒ Naci√≥n Chickasaw
1895-1995